¿Por qué estos días de frío se aprecia más la columna de vapor que sale por nuestras chimeneas?

¿Por qué estos días de frío se aprecia más la columna de vapor que sale por nuestras chimeneas?

Aunque los inviernos no son como los de antes cuando el frío intenso duraba meses, desde hace unos días parece que el invierno quiere dejar su huella y especialmente durante las mañanas los termómetros nos recuerdan que el frío es una realidad.

 

¿Cómo nos afecta el frío en nuestra vida? El frío afecta en muchos procesos cotidianos. Normalmente cuando sentimos el frío en nuestra piel nos encogemos, pues ese es el principal efecto del frío sobre la naturaleza, el efecto de contracción.

 

Este proceso tan sencillo que nos explicaron en el colegio y a muchas generaciones en Barrio Sésamo o en Érase una vez la vida…A veces se nos olvida, y entonces de repente nos preguntamos:

 

¿Por qué el humo que sale de la chimenea de una fábrica o una casa se ve hoy con más intensidad?

 

El vapor de agua con el calor se transforma en gas. Tan sencillo como cuando ponemos una olla con agua al fuego, en el momento que ésta empieza a hervir las moléculas se expanden. Cuando se enfrían se contraen y esas moléculas se hacen más compactas, pasan a transformarse de nuevo en agua y si se enfrían mucho, en hielo.

 

¿Qué ocurre en una fábrica como la nuestra? Pues sucede lo mismo que en la cocina de vuestra casa. Cuando en el exterior la temperatura es muy baja, el vapor de agua que sale por la chimenea se enfría de manera tan rápida que esas partículas se hacen más compactas de manera muy rápida y por eso vemos la columna con una densidad mayor y un color más intenso, eso en ningún caso significa que sea más contaminante o sea portador de partículas que contaminen el medioambiente.

 

Hay muchos otros ejemplos en nuestra vida cotidiana de expansión y contracción provocados por el calor y el frío que son interesantes y que os contaremos en otros posts.